HISTORIA

CIUDAD VALLES Y LA HUASTECA
Julián Díaz Hernández

Se efectuaban encuentros amistosos infantiles y juveniles en el campo “Zaragoza” (en lo que hoy es “Chedraui” y el mercado “San Juan”) para aquella mayoría de hijos de azucareros, entre quienes estaba un descendiente de don Juan Barragán Muñoz, quien laboraba como tachero en el ingenio “Plan de Ayala”. 

   En esos años previos a la fundación de la Liga Menor de Futbol, don Andrés Yáñez Montes junto con Barragán Muñoz, se propusieron darle forma a una agrupación que organizara los torneos oficiales entre los jóvenes de Valles, y hasta de municipios huastecos circunvecinos

24 DE FEBRERO: EL NACIMIENTO

El 24 de febrero de 1968 ambos cristalizaron el esfuerzo que meses atrás habían emprendido. Iniciaba así el primer campeonato, cuya responsabilidad recayó en Juan Barragán, quien asumió la presidencia del organismo llevando a Andrés Yáñez como secretario y a Ignacio Chávez como tesorero.

   Las reuniones iniciales se efectuaron en la casa del señor Barragán (en “16 de septiembre” 333), y se programó la inauguración en el campo “Zaragoza”. De los primeros inscritos fue el Deportivo Madero, cuyos jugadores solicitaron al empresario transportista Rafael Castro Torres su patrocinio para uniformes.

 

   La respuesta que recibieron fue negativa pero eso no los desanimó, y tomando en cuenta lo cerca que estaba la apertura oficial, pidieron permiso para bolear calzado y vender aguas frescas en el taller de “Vencedor” (que se ubicaba en la esquina de las calles “Madero” y “Reforma”); con ello adquirieron su vestimenta.

 

    Otro equipo de las remembranzas fue el Milán, de doña Juanita Pérez, la única mujer en un conjunto varonil de balompié; quien los llevó varias veces al triunfo. En el segundo torneo –ya con Andrés Yáñez como presidente- los participantes aumentaron considerablemente, por la inclusión de nuevas categorías. 

A PUNTO DE DESAPARECER

A Ignacio Chávez le tocó encabezar la tercera gestión, un periodo lleno de carencias por la falta de apoyos y porque los patrocinadores batallaban para solventar el sostenimiento de equipos. A ello se añadió el cambio de domicilio de don Juan Barragán, lo que dejó a la Liga Menor sin lugar para sesiones.

 

   El andar de ese organismo abarcó las oficinas del Diario de Valles por la calle Negrete (donde Yáñez Montes laboraba como cronista deportivo), un local del mercado “Gonzalo N. Santos”, y llegó el momento en que las mismas bancas del jardín “Hidalgo” sirvieron de albergue para las reuniones.

 

    La crisis tardó en superarse, incluso al arribo de Emilio Reyes como cuarto presidente, la liga estuvo a punto de desaparecer; el directivo invitó entonces a Enrique Sánchez Pérez (a) “La Lija” para que se hiciera cargo, y los dos, junto con el resto de los impulsores deportivos, poco a poco volvieron a sacarla a flote. 

 EL GRAN RESURGIMIENTO

De esa quinta presidencia se recuerda la promoción que del futbol se hizo en las colonias a través de cuadrangulares y hexagonales, en los que no se cobraba por la inscripción, pero sin embargo se premiaba bien, lo cual dejó muestras de que cuando la voluntad se impone, surgen resultados favorables.

 

   “La Lija” abrió nuevos campos, como el de la “U. Católica” (frente a su domicilio en “Mariano Arista”), denominado así por estar a espaldas del templo de “San Martín”; a mitad de los setentas. Por esas fechas sería creado -en un terreno del comerciante Vicente Lara- frente a la cerillera, el campo “Olimpia”.

 

   Sánchez Pérez volvería a la dirigencia en ocasiones posteriores, como ocurrió en la temporada 80-81 inaugurada el 30 de noviembre de 1980. Para entonces ya 77 equipos participaban, agrupados en cinco categorías, de Baby a Juvenil C, las que según la convocatoria se repetirían en la siguiente justa.

 

   El documento establecía que las inscripciones para el torneo siguiente podrían realizarse en una serie de negociaciones relacionadas con los directivos: Abarrotes “La Esperanza”, Papelería “El Fénix” (cuyo dueño Juan Marín Flores era el secretario), y “Oficentro” (imprenta que patrocinó la papelería).

 

   En esa temporada se usaban los campos “Olimpia”, “América” y “Fibracel (chico)” para las categorías Baby e Infantil, y el “Nuevo”, “Guadiana”, “Fibracel (grande)” y “Rascón” para las juveniles A, B y C; los partidos correspondientes a las dos primeras se rolaban los días domingos y el resto los sábados.

 

   No se cobraba inscripción, fianza ni credenciales, pero en cambio se daban trofeos a los tres primeros lugares de cada categoría y a sus respectivos goleadores, equipos campeones de copa y campeón de campeones. En esa misma época, además se formaron diversas selecciones representativas.

 

   Los entrenadores eran supervisados por la misma Liga Menor de Futbol: Hilario Trejo se encargaba de las juveniles A y B; y Emilio Torres (a) “La María”, de la Juvenil C, donde militaban los conocidos futbolistas –a la postre profesionales- Gerardo Silva Escudero y Anselmo Loredo Ortiz.

 

   Estos últimos  llegaron  a  asistir  al  estadio “La Bombonera” de Toluca, a un encuentro  de preparación, mientras que los integrantes de la categoría Juvenil “B” goleaban   a los acérrimos rivales de San Luis  Potosí  en  los   III  Juegos  Estatales,  Culturales y Deportivos para la Niñez.

 

   Con el paso de los años la Liga Menor de Futbol de Valles fue convirtiéndose en forjadora de jóvenes de renombre que en sus diversas etapas pusieron muy en alto el nombre de Valles en campeonatos regionales, estatales, nacionales y hasta en el futbol profesional.

 

   Ejemplo de esos casos: Gerardo Silva Escudero (quien jugó para Potosino, Guadalajara, América y Puebla, de Primera División), Víctor Manuel Escalera Rubio (Tigres), y Margarito Torres Meraz (Atlético Potosino). El primero se inició en el equipo “Club de Leones”, y los dos últimos en “Viejo Vergel”.

 

    También integró la mayor parte de los equipos profesionales que han existido en Valles: "Loros Huastecos", Club Valles, y Oxitipa de Tercera División; y "Real Huastecos" de Segunda. Además de reforzar conjuntos profesionales de El Naranjo, Ciudad Mante, Xicoténcatl, Matamoros y Tampico.

 ESTADIO Y OFICINAS PROPIAS

Pero en aquellos tiempos el peregrinar de 35 años no había terminado, y las sedes del organismo generalmente fueron lugares que tenían vinculación con sus directivos. Después de sesionar en casa del fundador Juan Barragán, pasaron al “Diario de Valles” donde trabajaba su segundo presidente Andrés Yánez.

 

   De las bancas del jardín, se llegó a “Madero” y “Negrete” altos, (donde laboraba otro presidente: César González). Pasaron a la Liga Municipal de Futbol (en Pasaje “María Luisa”), el salón “777”, el kiosco de la plaza, y un edificio de la empresa “Corusa” (de su presidente Rubén Camacho, en la “Tetuán”).

 

   Para entonces, lo único que se había logrado subsanar era la carencia  que tenía el organismo de un escenario digno para los juegos, cuando en 2001 el Ayuntamiento inauguró -en lo que anteriormente era el campo “Nuevo”- la Unidad Deportiva Infantil, para las categorías Pony, Baby e Infantil.

 

   Este nuevo campo funcional, con pista atlética, gradas, bancas y sanitarios, a partir del 6 de abril de 2008 llevaría el nombre de Juan Barragán Muñoz, en homenaje del fundador de la liga. Antes de ello, a un costado, el 29 de marzo de 2003, el Ayuntamiento construyó -al fin- el edificio propio de la Liga Menor.

 

   Además de los dirigentes fundadores, en décadas recientes se recuerdan las gestiones de: Carlos Silva Colunga, Alfredo Villarreal, José Luis Vidales Ángeles, Salvador Munguía Villasana, Juan Carlos Ortiz Reyes, y César González García.

   Ya en el nuevo milenio, han estado al frente en calidad de presidentes: Alejandro García Carranza, Rubén Camacho Padrón, Baldomero Ibarra Castillo, Jorge Piña Berlanga, Ramón Guillén Castillo, Carlos Martínez Guerrero, y Francisco Javier Espinoza Ipiña.

LO MÁS RECIENTE

Contador de visitas

© 2009-2026 by GPIUTMD